Como el propio nombre indica, la sobreprotección es el exceso de protección por parte de los padres hacia sus hijos.

La sobreprotección se da más frecuentemente en padres primerizos y en padres de niños con discapacidad.

En el caso de los padres primerizos este exceso de protección, en ocasiones, obedece a la ansiedad de crear el entorno ideal para su hijo y dejar atrás los errores que, según ellos, cometieron sus padres.

En el caso de los padres de niños con discapacidad, la sobreprotección tiene como finalidad darle al hijo lo que él mismo no puede proporcionarse y “protegerlo” del entorno, ya que muchas veces el ambiente es visto como una amenaza. Muchos padres de niños con estas características verán a su hijo como “pequeño” durante toda su vida sin tener en cuenta su edad cronológica.

Al sobreproteger a los hijos estamos limitando su exploración del mundo. Ante lo que los padres consideran “peligros”, éstos suelen expresar frases parecidas a: “No metas la mano ahí que te puedes hacer daño”, “no toques eso que te vas a manchar”, “ve con cuidado que te puedes caer.”. Estas conductas limitan al niño, se evidencian las inseguridades de los padres y se transmiten a sus hijos.

Si sobreproteges a tu hijo te pierdes lo mejor se su infancia pues continuamente estás preocupado por lo que “podría pasar”.

¿Qué se puede hacer? evitar la sobreprotección es difícil porque se llega a ella cuando menos te lo esperas y sin darte cuenta. Por eso es necesario tener como principios fundamentales a la hora de criar a tus hijos estos tres ingredientes: amor disciplina y respeto. Con estos componentes se podrá proporcionar al niño una crianza equilibrada donde haya afecto y educación. Es bueno permitirle al niño explorar el entorno pero con supervisión. Sería ideal que los padres acompañaran al niño en su exploración, de esa forma estarán más seguros y podrán interactuar con el medio.

Lo adecuado, es proteger, sin ponerle ningún “sobre-” a la tarea, y esto se consigue cuando confías en las capacidades de tu hijo. De hecho, el arte de ser padre es dejar de ser indispensable en cuanto antes.

Yo sé que quieres a tu hijo, pero es necesario que le dejes que aprenda, porque la sobreprotección discapacita y aumenta el retraso.

Se duro con el problema, pero suave con la persona.

Se claro con la conducta que no se acepta, pero sin invalidar a los hijos.

Recuerda: Amor, disciplina y respeto, son las cosas que tu hijo necesita para fortalecer autoestima, tener seguridad en sí mismo y favorecer la independencia.

Elena Marín

Psicóloga Fundación Síndrome 5p-  Alicante

 

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